Oculta en la desolación
el canto es el cautiverio
la esfinge de las montañas
en su hogar desafiante
de emociones acantiladas.
De respuesta impredecible
así es su conducta escarpada
dentro de las llamas cretinas
por la hostilidad del infinito
para no ausentarse en el olvido.
Santuario de la emoción silvestre
en el silencio casi religioso
de cantutas y geranios
de lamederos de indigentes
balar un río Alegre, es majestuoso.
Libérame de la humillación
destierra el pasado de mi fortaleza
que no caiga yo en el precipicio
madre obséquiame tu ternura verde
necesito tu océano ante el bullicio.
Somos un hato de ganados
propiedad de los halcones
complicidad del poder indomable
los más duros sobreviven
en las cumbres hostiles.
Devorador de América Latina
sin freno depredando al pueblo
divididos entre burdos cuernos
solo 32 cubanos del mar solitario
soplaron el silbato ante el rebaño.
El lobo emperador de Venezuela
insta pagar el tributo imperial
abrigamos una víbora sin saber
debajo de las nobles cobijas
un acertijo sin respuesta.
Sus garras de los piratas anglosajones
sacrificaron a un cordero maduro
deciden que Roma no paga traidores
que Irak, Irán y Afganistán seguro
hallen en sus escombros el lirio de leyes.
Urge aprender a usar las armas
tener pezuñas y danzar en las alturas
ser la cierva, imán de la resistencia
urge los truenos en las montañas
como dos cabras dialogando advertencias.
Vértigo huye de nuestras memorias
que el águila, dueño de los cielos
ignore caídas de las bayas y ambrosías
ignore suculentas torpezas de los ciruelos
y que viva en las alturas con amor y poesía.
Hijas de la edad del hielo
acróbatas marinas del Himalaya
sus algodones para mis fortalezas
por el miedo a las laderas escarpadas
no escalo ni los árboles como las aves.
No hay tiempo para el llanto
avanzar en la hostilidad
con mirada firme y postura envidiable
frente al desplome de la cabra muerta
es un viaje y su pérdida es inevitable.
Mi personalidad dormida en el invierno
el oso ruso dominando su madriguera
los lobos invadiendo los bosques
los pumas dispersos como arenas
y el gallo saludando a la nueva era.
Foto de Iván Giraldo M. vía Pinterest
